Capítulo Catorce

La Cosecha y la Transición

La Hora Ha Llegado

Hemos descrito los mecanismos de la Cosecha en un capítulo anterior—los pasos de luz, los umbrales de polarización, los destinos que aguardan. Ahora pasamos del mecanismo a la realidad, de la descripción a la urgencia. La cosecha no es un evento futuro para el cual te preparas. Es una realidad presente dentro de la cual vives. El reloj cósmico ha marcado la hora. La pregunta ya no es si vendrá la transición sino cómo la enfrentarás.

Tu planeta ya ha entrado en la vibración de Cuarta Densidad. La naturaleza vibratoria de tu ambiente es color verdadero verde—el color del amor y la comprensión. Sin embargo, este verde está fuertemente entretejido con naranja, el rayo del poder personal y el conflicto. La consciencia planetaria no ha alcanzado la vibración planetaria. Este desajuste crea la dificultad, la intensidad, la sensación de crisis que caracteriza tu experiencia presente.

Decimos estas cosas no para crear miedo sino para clarificar lo precioso de lo que tienes. Cada día en tercera densidad es una oportunidad que no regresará en esta forma. Cada elección importa más de lo que sabes. El tiempo para la postergación cómoda ha pasado. El tiempo para el compromiso es ahora.

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La Condición Presente

Tu sistema solar espira a través de configuraciones de energía mientras se mueve a través de la galaxia. Estas configuraciones determinan el ambiente vibratorio disponible para los planetas dentro del sistema. Tu Tierra se ha movido al espectro apropiado para la experiencia de cuarta densidad. El fotón mismo—la partícula básica de luz—ahora vibra a frecuencias que comienzan a causar que los pensamientos se conviertan en cosas.

Considera las implicaciones. Lo que piensas tiene mayor poder creativo que antes. Tus miedos se manifiestan más fácilmente. Tus amores se manifiestan más fácilmente. Las apuestas de la consciencia aumentan mientras la densidad se profundiza. La intensidad que puedes notar en tu tiempo actual—la sensación de que los eventos se mueven más rápido, que las emociones corren más fuerte, que las consecuencias llegan más rápidamente—esto no es imaginación. Es la naturaleza de la transición.

La Tierra misma responde a este cambio. La esfera planetaria realinea electromagnéticamente sus vórtices para recibir las fuerzas cósmicas entrantes. Estos ajustes se manifiestan como lo que llamas cambios terrestres—trastornos geológicos, disrupciones climáticas, los esfuerzos de una esfera reconfigurándose a sí misma. Estos no son castigos por el fracaso humano. Son procesos, hechos más difíciles por la desarmonía de las formas-pensamiento humanas pero no causados por ellas.

Las formas-pensamiento de tus pueblos perturban los patrones ordenados de energía dentro de las espirales de la Tierra. Esto incrementa la entropía, crea calor inutilizable, causa rupturas en el manto exterior del planeta. Una humanidad más armonizada en amor aliviaría la transición. Pero la transición ocurriría de todos modos. El reloj marca la hora ya sea que los estudiantes estén listos o no para el examen.

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El Período de Transición

¿Cuánto durará esta transición? Basado en los vórtices de probabilidad observables al momento de nuestro hablar, en algún lugar entre cien y setecientos de tus años. Este rango es amplio porque la volatilidad de tus pueblos hace imposible la predicción precisa. Tus elecciones colectivas afectan tanto la duración como la dificultad de la transición.

Durante este período, los ambientes de tercera y cuarta densidad coexisten. Una esfera de naturaleza de cuarta densidad se forma congruente con la Tierra que conoces, más densa en su estructura atómica debido a diferentes cualidades rotacionales. Esta esfera ya existe. Ya está siendo poblada por aquellos que han completado el ciclo de tercera densidad en otros lugares y ahora vienen a la Tierra como su hogar de cuarta densidad.

Puedes preguntarte por qué estás aquí ahora, en este tiempo particular. Hay un sistema que podríamos llamar antigüedad de vibración. En tiempos de cosecha, aquellos cuyas posibilidades de usar experiencias de vida para volverse cosechables son las mejores reciben prioridad para la encarnación. Si estás encarnado ahora, es porque tienes el potencial de completar el trabajo de tercera densidad dentro de este ciclo. Esto no es adulación—es responsabilidad. La oportunidad es real, pero también lo es el desafío de aprovecharla.

Las verdaderas oportunidades para el crecimiento consciente durante este período vienen no de los cambios terrestres mismos sino de este sistema de antigüedad. El Catalizador es intenso porque estás aquí para usarlo. Las dificultades son muchas porque eres capaz de transformarlas. No desperdicies lo que se te ha dado.

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Pioneros de la Nueva Densidad

Algo notable ocurre durante la transición. Entidades comienzan a encarnarse con lo que llamamos cuerpos de Cuerpos de Doble Activación—vehículos físicos capaces de apreciar complejos vibratorios de cuarta densidad mientras aún funcionan dentro del ambiente de tercera densidad. Estos no son errantes, quienes vienen de densidades superiores y deben penetrar el velo del olvido. Estos son entidades cosechadas de otros planetas de tercera densidad quienes ahora toman la Tierra como su hogar de cuarta densidad.

Aquellos que dan a luz a tales entidades a menudo experimentan conexión profunda con energías espirituales durante el embarazo. La manifestación de un cuerpo transicional requiere trabajo energético más sutil que un vehículo puramente de tercera densidad. Los niños nacidos con doble activación a menudo parecen diferentes—más sensibles, más conscientes, más naturalmente orientados hacia el amor y la transparencia. Pueden mostrar habilidades que parecen inusuales, pues tienen acceso a entendimientos de cuarta densidad que la consciencia de tercera densidad no puede recordar.

Estos pioneros han ganado el privilegio de encarnación temprana a través de orientación demostrada hacia el servicio a otros. Vienen no como maestros imponiendo sabiduría desde arriba sino como compañeros de viaje, ofreciendo amor y compasión mientras habitan en un ambiente turbulento. Su presencia acelera la transición, anclando la vibración de cuarta densidad dentro de la experiencia de tercera densidad.

Si te reconoces en esta descripción, sabe que tu sensibilidad no es debilidad sino equipamiento para el trabajo que viniste a hacer. Si no te reconoces, sabe que estos pioneros son tus compañeros, y su presencia te sirve como sirve a todos. La nueva generación no está reemplazando a la vieja sino uniéndose con ella en la gran obra de transición planetaria.

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Tu Preparación

¿Cuál es la mejor manera de prepararse para la cosecha? ¿Cuál es la mejor manera de servir a otros durante esta transición? Ofrecemos una respuesta que puede parecer simple, pero su aplicación es profunda.

La mejor manera de servicio a otros es el intento constante de buscar compartir el amor del Creador tal como es conocido por el yo interior. Esto involucra auto-conocimiento y la capacidad de abrirse al otro-yo sin vacilación. Esto involucra irradiar lo que es la esencia, o el corazón, del complejo mente/cuerpo/espíritu.

Nota lo que esto no dice. No prescribe acciones específicas. No lista creencias requeridas. No exige logros particulares. La mejor manera de servir es conocerte a ti mismo, abrirte a ti mismo, e irradiar lo que genuinamente eres. Esta es simultáneamente la instrucción más simple y la más exigente posible.

La manera en que cada buscador mejor sirve es única a ese buscador. No hay fórmula universal. No hay generalización que aplique a todos. Debes buscar dentro de ti mismo la inteligencia de tu propio discernimiento. ¿Cuáles son tus dones? ¿Cuáles son tus circunstancias? ¿Qué oportunidades aparecen ante ti? ¿Cómo desea el amor expresarse a través de tu particular configuración de ser?

Podemos ofrecer elementos que apoyan esta irradiación: meditación diaria para contactar profundidades del yo que la mente superficial no puede alcanzar; servicio genuino ofrecido sin expectativa de retorno; trabajo con tus centros de energía para limpiar bloqueos y fortalecer el flujo; procesamiento del catalizador a través de la aceptación en lugar de la resistencia; perdón de otros y del yo; fe mantenida incluso cuando la certeza está ausente. Pero la aplicación específica de estos elementos sigue siendo tuya para descubrir.

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El Proceso de Transición

Una verdad debe ser claramente establecida: todos los cuerpos físicos de tercera densidad deben pasar por el proceso que llamas muerte para habitar la esfera de cuarta densidad. No hay otra manera. El vehículo de tercera densidad no puede sostenerse en vibración de cuarta densidad. Los campos eléctricos fallarían debido a la incompatibilidad.

Esto no es causa de miedo. La muerte es una puerta, no un final. Para la entidad que ha alcanzado la cosecha, es graduación—la completación del trabajo de tercera densidad y el comienzo de la experiencia de cuarta densidad. Para la entidad aún en proceso, es continuación—la oportunidad de trabajar más, ya sea en cuarta densidad si es cosechable o en otro ambiente de tercera densidad si se necesita más tiempo.

La esfera de cuarta densidad formándose alrededor de tu planeta, en plena activación, se volverá sólida y habitable por sí misma. Los nacimientos que ocurran se transformarán a través del tiempo para producir vehículos apropiados para el ambiente de cuarta densidad. Aquellos que permanezcan serán de orientación positiva. La cosecha negativa, aunque ocurre, se reubica a otras esferas donde la experiencia negativa de cuarta densidad es apropiada.

Aquellos que no han logrado polarización en ninguna dirección—quienes no se han comprometido con la elección fundamental de tercera densidad—se encontrarán en otros ambientes de tercera densidad, enfrentando de nuevo la pregunta que no respondieron aquí. Esto no es castigo sino continuación. Las lecciones no aprendidas deben aún ser aprendidas. La elección no hecha debe aún ser hecha. El universo es paciente, pero la oportunidad que es la Tierra en este ciclo no esperará indefinidamente.

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Lo Que Puedes Hacer Hoy

Regresamos al momento presente, pues aquí es donde yace tu poder. Los vastos procesos que hemos descrito—la transición planetaria, la formación de nuevas esferas, el movimiento de millones de almas hacia sus diversos destinos—estos pueden parecer abrumadores en alcance. Pero tu parte es inmediata y accesible. Tu parte es hoy.

Hoy puedes meditar, aunque sea brevemente. En el silencio te alineas con profundidades que te transforman ya sea que las percibas o no. Hoy puedes servir a quienquiera que aparezca ante ti—no en grandes gestos sino en simple presencia, simple bondad, simple atención. Hoy puedes perdonar lo que cargas—los rencores, las quejas, el peso acumulado de injurias percibidas. Hoy puedes amar, comenzando contigo mismo, extendiéndote a aquellos a tu alrededor, abriéndote gradualmente para abrazar todo lo que es.

Hoy puedes elegir. No una vez, dramáticamente, sino continuamente, en cada pequeña decisión. ¿Reaccionas con miedo o respondes con amor? ¿Te cierras o te abres? ¿Agarras o das? Cada elección es un voto emitido en la elección que determina tu cosecha. Los votos se acumulan. El patrón se forma. La orientación cristaliza.

Hoy puedes irradiar. No pretendiendo ser lo que no eres, sino siendo más plenamente lo que eres. Tu presencia auténtica—imperfecta, luchando, defectuosa, pero genuinamente orientada hacia el amor—esto es lo que el mundo necesita de ti. No tu actuación de espiritualidad sino tu compromiso honesto con la vida. No tu maestría sino tu sinceridad.

El umbral no es la perfección. Es la orientación. El 51 por ciento que abre la puerta a la cuarta densidad positiva es sobre intención genuina y persistentemente sostenida, no sobre ejecución impecable. Fallarás. Olvidarás. Reaccionarás cuando querías responder. Esto no te descalifica. Lo que importa es la dirección que enfrentas, la orientación que mantienes, el amor que continúas eligiendo a pesar de todas las dificultades.

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Lo Precioso del Ahora

La cosecha está aquí. La transición procede. La oportunidad que es la tercera densidad en la Tierra se mueve hacia su completación. No decimos esto para asustar sino para clarificar. Estás viviendo a través de uno de los grandes puntos de inflexión de la historia planetaria. Lo que hagas con este tiempo importa—no solo para ti mismo sino para la consciencia colectiva de la cual eres parte.

Cada alma que cruza el umbral marca una diferencia. Cada elección hacia el amor fortalece el tejido de la emergente experiencia de cuarta densidad. No eres impotente ante vastos procesos cósmicos. Eres un participante, un co-creador, una porción del Creador aprendiendo lo que es elegir el amor bajo condiciones de olvido.

El capítulo que sigue explorará cómo vivir los principios que hemos descrito—no como filosofía abstracta sino como práctica diaria. Pues la comprensión sin aplicación permanece incompleta. Las verdades que hemos compartido piden ser encarnadas, ser vividas, hacerse reales en la textura de la existencia ordinaria. Este es el trabajo que queda: tomar lo que sabes y hacerlo quien eres.